
Las imperfecciones persistentes de la piel grasa tienen algo en común que casi nunca se explica: no responden a lavarse más, ni a lavarse mejor. Responden a un mecanismo concreto, y ese mecanismo tiene cuatro piezas que se sostienen unas a otras —exceso de sebo, obstrucción del poro por acumulación de células muertas, carga bacteriana e inflamación—. Actuar sobre una sola deja las otras tres intactas, y la piel vuelve al punto de partida en pocos días. Por eso un tratamiento de la piel grasa en A Coruña que de verdad cambie algo no puede ser una versión más intensa de una higiene corriente: tiene que intervenir sobre las cuatro piezas del mecanismo, y hacerlo en el orden correcto.
El orden no es un detalle de procedimiento: es la mitad del resultado. Una extracción hecha sobre un poro cerrado traumatiza la piel y deja marca; la misma extracción, hecha después de haber abierto el poro con calor y disuelto el tapón con enzimas, sale sin forzar. Es la diferencia entre una sesión que mejora la piel y una que la deja irritada tres días. En Forever Young trabajamos con el protocolo Multi Pureté de Mary Cohr París, que está construido exactamente sobre esa secuencia.

Cuando la piel produce sebo en exceso, el problema no es el sebo por sí solo. Es que ese sebo se mezcla con células muertas que no se han desprendido a tiempo —lo que en dermatología se llama hiperqueratinización folicular— y el conjunto forma un tapón dentro del poro. Ese tapón crea un ambiente sin oxígeno donde la flora bacteriana propia de la piel prolifera más de la cuenta, y la respuesta del organismo a esa proliferación es la inflamación: el enrojecimiento y el relieve que se ven desde fuera. La higiene doméstica, por muy constante que sea, actúa en la superficie. El tapón está por debajo.
Hay además un error frecuente que empeora las cosas: tratar la piel grasa como si hubiera que secarla. Un producto demasiado agresivo elimina la película que protege la piel, y la piel responde produciendo más sebo todavía. Un protocolo seborregulador serio no persigue secar: persigue devolver el equilibrio, y por eso incluye siempre una fase que hidrata mientras matifica. Es la diferencia entre bajar la producción de sebo y provocar un efecto rebote.
Multi Pureté es un protocolo de cabina de Mary Cohr París, la casa francesa de la que somos centro oficial en A Coruña (ficha oficial del protocolo, en francés). Se aplica en cuatro fases, y cada una existe para dejar preparada a la siguiente:
Multi Pureté no lleva aparatología. Ni corriente, ni vapor, ni dispositivo: es un protocolo cien por cien manual, y así lo describe la propia marca. Eso significa que el resultado depende íntegramente de la mano que lo aplica —de cuánto se deja actuar cada fase, de cuánta presión admite cada zona, de cuándo hay que parar—. En un protocolo seborregulador eso no es un detalle romántico: una extracción mal medida sobre una piel inflamada deja una marca que tarda semanas en irse. En Forever Young la cabina la lleva Luciana, titular del centro, formada por la propia casa Mary Cohr y con más de veinte años de ejercicio entre España y Brasil. No delega la cabina.
Y una advertencia que preferimos dar nosotras: Multi Pureté es un tratamiento cosmético, no un tratamiento médico. Trabaja muy bien sobre piel grasa, poros obstruidos, textura irregular e imperfecciones. Si lo que tienes es un acné inflamatorio extenso, con nódulos o quistes, eso es competencia de un dermatólogo y te lo diremos en la primera visita, aunque signifique que no reserves. Los dos caminos no se excluyen: muchas pieles en tratamiento médico mejoran su aspecto y su tolerancia con un protocolo de cabina bien elegido, y eso lo coordinamos contigo. Para reservar o preguntar cualquier cosa, escríbenos por Contacto por WhatsApp. Respondemos en nuestro próximo descanso entre cabinas, no al instante: estamos con alguien.
Multi Pureté está indicado si tu piel produce más sebo del que necesita, si notas el poro dilatado y ocupado sobre todo en la zona central del rostro, si te salen imperfecciones con cierta regularidad y si la textura de la piel se nota irregular al pasar la mano. También funciona muy bien en pieles mixtas, que son la mayoría: grasa en frente, nariz y mentón, y normal o incluso seca en las mejillas. Esa piel no se trata igual en todas las zonas, y el protocolo se modula sobre la marcha.
No es tu tratamiento si lo que buscas es corregir manchas, arrugas o pérdida de firmeza: eso pertenece a otros protocolos y te lo diremos en la valoración. Tampoco lo es si llegas con la piel en brote inflamatorio agudo, con lesiones abiertas o con una dermatitis activa, porque una fase de extracción sobre esa piel empeora el cuadro en lugar de mejorarlo; en ese caso se pospone unos días o se deriva. Y si estás en tratamiento médico con retinoides orales, dínoslo antes de reservar: la piel está más frágil de lo que parece y el protocolo hay que adaptarlo o esperar.
Preferimos decirte que no un martes a que salgas de la cabina peor de lo que entraste.
Cuatro fases, en el orden que importa. Sin aparatos.
La sesión dura 60 minutos y se hace de una vez, sin prisa. Multi Pureté está pensado para pieles grasas y mixtas con imperfecciones, poros visibles y obstruidos, brillos que reaparecen a media mañana y esa textura irregular que se nota más con el tacto que con la vista. Es el perfil de piel que suele haber probado ya muchas cosas en casa —limpiadores más fuertes, exfoliantes más frecuentes, productos matificantes— con la sensación de que algo mejora una semana y luego vuelve.
Vuelve porque el ciclo no se ha interrumpido: mientras el poro siga obstruido y la piel siga sobre-produciendo sebo como defensa, el resultado de cualquier limpieza dura lo que tarda en volver a formarse el tapón. Lo que hace un protocolo de cabina es intervenir en los cuatro puntos a la vez y en una sola sesión, que es algo que una rutina doméstica no puede replicar por mucho que se esfuerce.
Hay una pregunta que conviene responder sin rodeos: el mismo cosmético en casa no da el mismo resultado que en cabina, y no es cuestión de marketing. Los productos de las dos primeras fases —el exfoliante termo-enzimático y la mascarilla reguladora— son productos profesionales de cabina. Y aunque los tuvieras en casa, el orden, el tiempo de actuación de cada fase y la maniobra de extracción son precisamente la parte que no viene escrita en la caja.
Qué esperar al salir, dicho con honestidad: la piel queda limpia, mate, con el tono más uniforme y el poro visiblemente descargado, y ese efecto se aprecia el mismo día. Lo que no hace ninguna sesión —ni esta ni ninguna otra— es apagar de golpe una tendencia seborreica que lleva años instalada. Sobre eso se trabaja con constancia y con una rutina de casa bien elegida, y en la valoración te decimos cuál, aunque no lo compres aquí.
Cuidados: Las primeras 24 horas, sin maquillaje sobre las zonas donde ha habido extracción y sin exfoliantes en casa. Protección solar al día siguiente, sobre todo si la sesión ha incluido bastante extracción. Y no manipular en casa lo que haya quedado: es la vía más rápida a una marca que dura meses.
Sobre qué esperar de una sesión suelta conviene ser exacto, porque es donde más se decepciona la gente. Una sesión descarga el poro, retira lo que estaba obstruyendo y deja la piel mate y con la textura visiblemente más fina. Eso es real y se ve el mismo día. Lo que una sesión no hace es modificar cuánto sebo produce tu piel de forma permanente: la producción sebácea depende de factores hormonales, genéticos y de estación, y ningún cosmético los cambia. Lo que sí cambia, y mucho, es el estado en que se encuentra ese sebo —si drena o si se queda dentro formando tapón— y ahí es donde el protocolo trabaja.
Por eso la pregunta útil no es «cuántas sesiones necesito» sino «qué hago entre sesiones». Una piel que sale limpia de cabina y vuelve a una rutina agresiva en casa está de vuelta en el punto de partida en tres semanas. Una piel que sale limpia y mantiene una rutina sensata aguanta mucho más. En la valoración te decimos qué usar y qué dejar de usar, y esa parte no te la cobramos ni te la vendemos: es información.
Sesión de 60 min · protocolo Mary Cohr
Ninguna piel con imperfecciones es igual a otra.
Antes de encender nada y antes de abrir ningún producto, hacemos un análisis de tu piel. Es gratuito, no compromete a nada y no es un trámite comercial: es la parte del trabajo que decide si Multi Pureté es lo que te conviene o si hay algo mejor para tu caso. Miramos tipo de piel y zonas —muchas pieles son mixtas y necesitan tratamiento distinto en la zona central del rostro que en las mejillas—, grado de obstrucción del poro, si hay inflamación activa, cuánta sensibilidad tolera la piel y qué estás usando en casa, que muchas veces es la causa del problema y no su solución.
De esa lectura sale una decisión concreta, no un catálogo. A veces es Multi Pureté tal cual. A veces conviene esperar unos días porque la piel llega inflamada y una extracción ese día sería contraproducente. Y a veces lo que hace falta es otra cosa distinta, o combinar el protocolo con algo más. Esa conversación se tiene cara a cara, mirando tu piel, no eligiendo de una lista en una pantalla.
Somos centro oficial Mary Cohr en A Coruña, y eso significa dos cosas concretas y verificables: el producto llega directo del laboratorio francés con su trazabilidad, y la técnica se ha aprendido con la propia casa. Ser centro oficial no es un adhesivo en el escaparate; es formación continua y fidelidad al método. Y el método, en un protocolo manual como este, es literalmente el tratamiento.
Forever Young está en la avenida da Concordia, 32, en O Castrillón, con autorización sanitaria C-15-005111. Somos un centro pequeño a propósito: por la puerta no pasa más gente de la que se puede atender bien.
Cómo reservar: gestionamos las reservas de forma directa, sin formularios. Escríbenos por WhatsApp y te decimos qué huecos hay esta semana. La valoración es gratuita y no obliga a reservar el tratamiento.
Antes de cualquier tratamiento · sin compromiso
¿Duele la extracción? Se nota, no se sufre. La molestia depende sobre todo de cuánto haya que extraer y de dónde: la zona de la nariz y el mentón es más sensible que la frente. Como la extracción se hace en tercer lugar, con el poro ya dilatado por el calor y el tapón reblandecido por las enzimas, hay que forzar mucho menos que en una limpieza convencional. Si en algún momento incomoda, se para.
¿Puedo maquillarme después? Ese mismo día, mejor no sobre las zonas donde ha habido extracción. Al día siguiente, con normalidad. Y protección solar, que no es un consejo de manual: la piel que acaba de pasar por una exfoliación responde peor a la radiación y ahí es donde se fija una marca.
¿Sirve si tengo la piel mixta y no grasa del todo? Sí, y es de hecho el perfil más frecuente. El protocolo se aplica con distinta intensidad según la zona del rostro: donde hay obstrucción se trabaja, donde la piel está normal o seca no se insiste.
¿Me van a vender productos? Te diremos qué te conviene usar en casa, incluido si lo que tienes ya sirve. Si te interesa comprarlo aquí, bien; si prefieres comprarlo en otro sitio, también. La recomendación es parte de la valoración, no un argumento de venta.
¿En qué se diferencia de una limpieza corriente? En que no persigue arrastrar la superficie sino intervenir en el mecanismo: abrir, disolver, extraer y reequilibrar, en ese orden y con productos formulados para cada paso. Una limpieza actúa donde llega la mano; esto actúa donde está el problema.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para obtener estadísticas sobre los hábitos de navegación del usuario, mejorar su experiencia y permitirle compartir contenidos en redes sociales. Usted puede aceptar o rechazar las cookies, así como personalizar cuáles quiere deshabilitar.
Puede encontrar toda la información en nuestra Política de Cookies.
